Mar
1
2012

Descubrí a Marshall McLuhan

Marshall McLuhan fue quien empezó a hablar del concepto actual de medios de comunicación, de la Aldea Global y de la Edad de la Información… ¡en los 60s, cuando Internet era apenas un proyecto!

McLuhan analizó la comunicación desde las tecnologías, y decía que el medio es el mensaje: el mensaje son las consecuencias que un medio provoca en tanto él mismo, más allá de los contenidos que transmita, las tecnologías extienden las capacidades y funciones humanas y al mismo tiempo configuran las formas de pensamiento y de relación con el conocimiento, con la realidad. Decía que la imprenta fue una primera gran revolución al permitir que la palabra escrita se volviera masiva, y que desde el libro como tecnología surgió la lectura individual frente al aprendizaje colectivo o el concentrado en maestrxs, el silencio intimista como experiencia de lectura, el pensamiento lineal y secuencial, el conocimiento especializado, la prioridad de la mirada sobre otros sentidos… El teléfono significó la desaparición del tiempo y el espacio, la televisión permitió que muchas personas vean y oigan lo mismo de forma simultánea e instantánea independientemente de diferencias étnicas, políticas, religiosas o geográficas, y esos son los mensajes primordiales de esos medios como tecnologías “eléctricas” que llevan a un pensamiento circular, analógico, integrador y abierto, continuo y repetitivo, implicante, colectivo, sintético y multiforme….

Para McLuhan las sociedades a lo largo de la historia han sido modeladas por los medios que han desarrollado, y puede entenderse la historia de la humanidad a partir de los impactos y desarrollos de las tecnologías, analizando para cada una qué facultades extiende, cuáles disminuye, qué contenidos previos recupera, y cómo se invierten sus características al llegar al límite de su potencial.

En fin, estoy apenas en el descubrimiento, pero les cuento que el impacto ha sido suficientemente grande como para hacerme reorientar un ensayo de fin de curso a ultimísimo momento, y para abrir un montón de preguntas interesantes que están por ahí dándome vueltas en la cabeza…

Gracias a Jose Fonseca por presentarme a Marshall :)

Dec
26
2011

¡Feliz navidad 2011, bienvenido 2012!

Que estos sean días de reencuentro: con nosotrxs, con la gente que queremos, con nuestra Costa Rica y nuestra Madre Tierra.

Que sean días de alegría, de cierres y de inicios, de inspiración y fuerza.

Que desde la espiritualidad y las creencias de cada quién podamos hacer una pausa y con-movernos.

(Aquí les dejo esta hermosa tarjeta de año nuevo de Acción por la Biodiversidad, libre y compartible!)

Dec
19
2011

Urge reforma fiscal, pero sin atropellos políticos

Costa Rica necesita remediar su situación fiscal para garantizar el bienestar, la prosperidad y la buena convivencia social. Necesitamos de un Estado vigoroso que administre eficientemente los tributos, procurando el mayor bienestar a sus habitantes, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza, tal como lo establece nuestra Constitución Política, de manera que los derechos básicos de las personas no se conviertan en privilegios exclusivos de quienes los pueden pagar.

Por eso creo en una reforma fiscal que contemple contribuciones proporcionales a los ingresos, en la que todos los impuestos se cobren y administren correctamente, que controle y castigue la evasión, que obligue a la planificación y eficiencia del gasto; y que procure que la distribución de la riqueza se dé –ojalá– desde el mismo momento en que es generada, por ejemplo mediante la promoción de la economía social y solidaria. Esta reforma debería eliminar las vergonzosas exenciones fiscales a los grandes capitales y asegurar que las inversiones extranjeras se encadenen de forma sustentable con la producción local.

Proyecto regresivo. Sin embargo, Costa Rica continúa a la espera de dicha reforma. El proyecto en corriente legislativa no solo es regresivo, porque el 70% de la recaudación vendría del IVA que no diferencia la condición económica de quien lo paga (algo que golpea más fuerte a quienes menos tienen), sino que ha sido tramitado a través de vías plagadas de vicios de procedimiento y falta de sentido común.

Es preocupante que el ministro de Hacienda indicara que la reforma impulsada por el PLN y el ottonismo era insuficiente y de difícil recaudación, con lo cual, aunque esta sea aprobada, la próxima administración tendría que verse en el mismo problema fiscal.

De lo que se quiso presentar como propuesta solidaria y progresista, solo queda el eslogan, dadas las concesiones facilitadas por el Poder Ejecutivo a grupos económicamente poderosos que se inquietan ante la mínima posibilidad de alteración de su confort fiscal.

Por eso, esta propuesta enfrenta oposición de sectores muy distintos, por razones muy distintas también: quienes han acumulado sin límite no quieren dejar de hacerlo; quienes ya tienen el agua al cuello no quieren terminar de ahogarse.

La historia enseña que las leyes de trascendencia nacional requieren discutirse con calma, sin lesionar confianzas, en estricto apego a los procedimientos y con atención permanente a lo que ocurre más acá de Zapote y Cuesta de Moras.

Este proyecto galopa gracias a la aplicación de un mecanismo legislativo que acalla a la disidencia e impone la aritmética de los votos sobre los derechos de las minorías. El presidente de la Asamblea Legislativa intentó valientemente enmendar errores de ese procedimiento mediante una resolución frustrada por el ottonismo legislativo y el PLN, grupos que no ven, no escuchan ni sienten el reclamo de la gente.

Diversos sectores sociales y varios diputados y diputadas han venido denunciando también con enorme claridad las debilidades de fondo del proyecto, así como los límites impuestos a los derechos de enmienda y expresión. Al día de hoy, es claro que esta no es la reforma que requiere ni merece nuestro país.

Esta “negociación” en curso repite el pésimo manejo político del ‘combo’ ICE. La indignación y frustración social empiezan a articularse y a generar condiciones de fractura como las que se propiciaron en ese momento. Al igual que hace doce años, hoy tampoco siento en el Gobierno la sagacidad política suficiente para evitar una ruptura social nutrida por la acumulación de descontento, la sensación de irrespeto a la institucionalidad y el desinterés por preservar lo que aún queda del Estado social de derecho.

Válvula de escape
. Afortunadamente, la Sala Constitucional acogió una acción de inconstitucionalidad contra el procedimiento 208 bis y ofrece un aire para que los actores involucrados en este proceso reconsideren posiciones.

Seguir con esta discusión en la misma línea de las últimas semanas nos embarcaría en un ciclo de conflictividad social cuyas vías de resolución son muy débiles e inciertas.

Urge que se reabran espacios de diálogo para la búsqueda de acuerdos nacionales sólidos y democráticos, que abonen en la vía del respeto mutuo entre el gobierno y la sociedad, en el tema fiscal y en otros que siguen abiertos.

Así lo entendemos quienes estamos conscientes de la necesidad de aumentar los ingresos y regular los gastos del país, pero nunca estaremos de acuerdo en que se abuse de quienes menos tienen y se brinden más privilegios a los sectores más favorecidos por el modelo económico. A las malas mañas y las aplanadoras en la política siempre nos opondremos.

(Este artículo se publicó en La Nación del 19 de diciembre de 2011)

Nov
21
2011

Tras de que deben, cobran

Hace casi 20 años las comunidades de la zona norte empezaron la resistencia contra la minería de oro a cielo abierto. Empezaron a estudiar cómo funciona esa tecnología y lo que ha pasado en otros países donde se ha aplicado, y los impactos que podía implicar el que se pusiera en práctica en Crucitas. Empezaron a informarse y organizarse, a hacer marchas y enviar cartas, a buscar estrategias técnicas, legales y de movilización para que las montañas y los bosques no se convirtieran en cráteres y lagunas para que una empresa extranjera saque oro.

En ese tiempo han pasado muchas cosas: festivales, manifestaciones y marchas en Costa Rica y Nicaragua, una caminata de San José a Crucitas y otra de Crucitas a San José, un ayuno de 26 días, y pronunciamientos en contra del proyecto por parte de movimientos sociales y de instituciones como Municipalidades, iglesias, Universidades Públicas y la Defensoría de los Habitantes. La SETENA rechazó y después aceptó la viabilidad ambiental de la mina, la Sala IV anuló la concesión en el 2004, el gobierno de Abel Pacheco estableció una moratoria a la minería a cielo abierto que sería derogada por Oscar Arias mes y medio después de “revivir” la concesión. La Sala IV prohibió la tala de almendro amarillo, y un mes después Oscar Arias declararía ilegalmente el proyecto “de interés público y conveniencia nacional” para que esa prohibición de la Sala quedara sin efecto, permitiendo la tala de más de 50 hectáreas de bosque en dos días antes de que la Sala la detuviera nuevamente. Se presentaron recursos de amparo, la empresa empezó a demandar a activistas que siguen con juicios abiertos por defender sus principios, y también se aprobó la Ley 8904, que prohíbe nuevos proyectos de minería a cielo abierto con mercurio y cianuro en Costa Rica.

Además se presentó un juicio en el Tribunal Contencioso Administrativo, que en noviembre de 2010 decidió que las ilegalidades del proyecto minero eran suficientemente claras y graves como para impedir que siguiera adelante, entre otras razones porque un cambio en el diseño del proyecto (que había hecho la minera Infinito Gold Ltd. sin presentar un nuevo Estudio de Impacto Ambiental), significaba un aumento en el volumen de explotación de roca, el consumo de cianuro y el tamaño de una laguna de relaves, incluía el uso de explosivos y aumentaba la profundidad de los cráteres de 15 a 65 metros, aumentando además el impacto en los acuíferos.  La gente en todo el país celebró el fallo digno y valiente del Tribunal Contencioso, mientras el vicepresidente Piva adelantaba criterio sobre un pago millonario a la empresa e Infinito preparaba una apelación que presentaría en enero pasado ante la Sala I con apoyo del mismo gobierno.

El capítulo más reciente de la historia: la minera tuvo acceso a la respuesta de su apelación antes de que fuera público el fallo del juicio de casación. Probablemente si les hubiera sido favorable ni siquiera nos habríamos enterado, se habrían quedado en silencio esperando la sentencia. Pero nos enteramos porque esa sentencia iba a reiterar la decisión del Tribunal Contencioso en contra del proyecto minero Crucitas, y ahora Infinito trata de usar el argumento de la filtración de información para cambiar a los magistrados que han juzgado el caso, o llevar la discusión otra vez a la Sala IV donde han tenido resultados más favorables, a pesar de que la Sala dijo que este es un tema de legalidad que debe ser resuelto en los tribunales, como efectivamente sucedió. Como dice el dicho, tras de que deben, cobran.

Por supuesto que hay que fijar responsabilidades: la de una empresa que pretende corromper el sistema judicial costarricense para su propio beneficio, la de funcionarios públicos que le han hecho el juego, la de gobiernos que han puesto la ganancia privada por encima del interés colectivo. Por supuesto que hay que fortalecer la independencia del Poder Judicial, pero eso se logra protegiendo la autonomía y la imparcialidad de jueces y juezas, nunca cuestionando una decisión seria y fundamentada cuando favorece a la parte más débil.

Cuando hablamos de Crucitas, hoy ya no está en juego sólo la forma de vida de las comunidades de la zona norte de Costa Rica, ni las relaciones con Nicaragua, ni la protección del ambiente y el agua, ni una vía de desarrollo sustentable frente a un modelo extractivo, cortoplacista y depredador. Ahora está en juego la institucionalidad costarricense, la credibilidad del sistema judicial y la esencia del Estado Social de Derecho: el saber si nuestras leyes funcionan igual para toda la gente, o si hay un sistema jurídico para quienes pueden llamar por teléfono a un magistrado o un fiscal para pedirle un empujoncito o consultar cómo va un proceso, y otro sistema jurídico para quienes se organizan para defender sus derechos, consiguen apoyo para desarrollar los argumentos legales y técnicos, y van a hacer fila a la Corte para saber cómo avanza el caso. Al fin y al cabo, está en juego la posibilidad de retorcer las reglas según el poder de quien necesita aplicarlas, o de seguir creyendo que nuestro sistema democrático, perfectible y todo, puede funcionar.

Nov
1
2011

Chineando el blog

Hoy me regalé un rato para acomodar mis textos del LibreBus en una página nueva, los pueden ver por aquí.

Y a ver si al fin me cumplo a mí misma la promesa de escribir más a menudo… ¡Nos estamos leyendo!

Oct
22
2010

El doble discurso tico en biodiversidad

Estamos en el Año Internacional de la Biodiversidad, y el próximo 25 de octubre nuestra Ley de Biodiversidad recibirá un reconocimiento en el marco de la décima Conferencia de las Partes (COP-10) del Convenio sobre Diversidad Biológica en Nagoya, Japón. Los 193 países miembros de ese Convenio reconocerán así la importancia de una Ley que fue construida con enorme participación social y que ha sido ejemplo en el mundo para poner en práctica los objetivos del Convenio.

La imagen externa de Costa Rica es la de un país sustentable y pacífico, que prioriza la protección de la naturaleza. Pero a lo interno la realidad es muy distinta. El gobierno de los Arias emitió más de 15 leyes y decretos ejecutivos lesivos para el ambiente, entre ellos la indefendible declaratoria de interés público para el proyecto minero Crucitas, que doña Laura no ha querido derogar a pesar de más de 15.000 firmas, dos caminatas y un ayuno indefinido que frente a la Casa Presidencial le solicitan hacerlo.

Existen particularmente dos decretos que debilitan dolorosamente la Ley de Biodiversidad que será premiada en Nagoya. Ambos fueron promulgados a finales de 2008, sin los procedimientos de consulta obligatorios, y están actualmente cuestionados ante la Sala Constitucional.

Dos decretos perjudiciales

El artículo 78 de la Ley de Biodiversidad dice qué cosas NO se pueden patentar. Entre otras, establece que los inventos que vengan directamente del conocimiento tradicional de pueblos indígenas o campesinos no pueden ser patentados. El decreto Nº 34959-MINAET-COMEX dice que eso será así… ¡siempre y cuando esos inventos no “cumplan con los requisitos de patentamiento”! La protección a la cultura, la tradición y la historia como bienes colectivos y compartidos queda en entredicho por el puro interés comercial.

Por su parte, el artículo 80 de la Ley establece procedimientos para tener acceso a la diversidad biológica, y crea la Comisión Nacional para la Gestión de la Biodiversidad (Conagebio), para velar por su manejo. Dice que antes de dar propiedad intelectual o industrial sobre cualquier invento que involucre la biodiversidad, hay que consultar a la Conagebio, entregando el certificado de origen que indica de dónde se tomaron los recursos, y el consentimiento informado que demuestra que se pidió el permiso debido para tener acceso a esa planta, animal, microorganismo o conocimiento. Si la Oficina Técnica de la Conagebio se opone de manera fundamentada, no puede darse la patente.

Pero el decreto Nº 34958-MINAET-COMEX dice que la única razón por la que Conagebio se podrá oponer a una patente es si no se cumplen los requisitos de la Ley de patentes. Ahora, incumplir los procedimientos que la Ley de Biodiversidad establece para proteger nuestros recursos, ya no puede ser obstáculo para apropiarse de ellos.

Candil de la calle…

“Candil de la calle, oscuridad de la casa”, decía mi abuelita para definir a esa gente que pone su mejor cara para afuera y en lo privado hace todo lo contrario. Eso es lo que están haciendo las autoridades del gobierno costarricense respecto al ambiente y la biodiversidad.

Existen múltiples experiencias comunales que protegen el agua, los bosques, el conocimiento, la diversidad biológica y los derechos de participación. También muchas personas que tratan de hacer lo mismo desde la institucionalidad pública y la organización privada. Sin embargo, mientras esas personas tengan que seguir luchando contra decisiones políticas que hipotecan el futuro y regalan la biodiversidad, el premio que nos darán en Nagoya va a seguir siendo un recordatorio de la enorme contradicción entre lo que nuestros gobiernos le dicen al mundo y lo que hacen realmente.

Eva Carazo Vargas
eva@semillaslibres.org

Red de Coordinación en Biodiversidad RCB
www.redbiodiversidadcr.info

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Jul
20
2010

Economía más allá de los expertos

Eva Carazo
eva@semillaslibres.org

En un foro sobre reactivación económica, organizado por Flacso y la Fundación Konrad Adenauer, expuse que la economía debería de dejar de ser un tema únicamente de “expertos”: si afecta cómo vivimos todas las personas, entonces se vale que todos los y las afectadas digamos algo al respecto.

Según Wikipedia “La economía es la ciencia social que estudia las relaciones sociales que tienen que ver con los procesos de producción, intercambio, distribución y consumo de bienes y servicios, entendidos estos como medios de satisfacción de necesidades humanas y resultado individual y colectivo de la sociedad”.

Hablamos entonces de relaciones entre personas, que deben servir para satisfacer necesidades humanas, individuales y colectivas. Las personas –nuestra felicidad y plenitud– deben estar en el centro de la discusión: ¿de qué nos sirven índices macroeconómicos exitosos, si la gente vive cada vez más insatisfecha por no poder consumir todo lo que le dijeron que la haría feliz?

En medio de una guerra de grupos organizados y con una militarización que no va a resolverla, sobrevivimos con miedo; el que tiene dinero con guardaespaldas y en helicóptero, el que no tiene, pensando en comprar la comida de mañana y que no lo asalten de camino a la pulpería, sin tiempo para pensar que –por ejemplo– cuando dejamos de salir a comer fuera porque no alcanza la plata, también afectamos a la dueña de la soda, y al señor que le vende las verduras…

Es razonable dudar de quienes nos dicen que podemos esperar índices macroeconómico exitosos; estamos en crisis y vienen tiempos más difíciles todavía, porque esta no es coyuntural, sino sistémica, resultado de un sistema orientado hacia la especulación financiera, la concentración del ingreso y la propiedad, la depredación de los recursos naturales, la inestabilidad laboral y el estímulo al endeudamiento.

Las medidas para reactivar la economía han de responder a una lógica distinta a la que generó la crisis. Si vivimos en una sociedad plural –con gente que siente y piensa diferente– y esa diversidad es una de nuestras fortalezas, al igual que muchas semillas nativas distintas hacen más fuertes los cultivos, entonces las decisiones que se toman tienen que ver con toda la sociedad y ésta debe tomar parte en ellas.

Dice Isabel Rauber que un cambio en la administración de los bienes (distribución de la riqueza, equidad en derechos civiles) es insuficiente para superar los problemas culturales, ideológicos y políticos que nos ha inculcado por siglos una forma de relación jerárquica, subordinante, explotadora, autoritaria, individualista, competitiva, utilitaria, opresiva, injusta, y discriminadora de saberes, de poderes, de ciudadanía, del goce… Es la forma de relación que nos enseñaron. Las cosas van a seguir igual mientras el dinero, el mercado y el consumo sigan siendo valores absolutos, más importantes que las personas.

Por eso yo no puedo pensar en una economía “eficiente” en abstracto: el narcotráfico y la trata de personas son muy eficientes para sus objetivos, pero no es el modelo que queremos para Costa Rica… Lo primero que deberíamos hacer sería ponernos de acuerdo en objetivos-país compartidos (sí, desde esa diversidad que todo lo complica pero también lo hace interesante), y entonces sí, buscar las herramientas económicas que nos ayuden a alcanzarlos.

¿Cuáles son las prioridades sociales que queremos alcanzar como colectivo, sin que se quede gente en el camino? ¿Qué tipo de reactivación económica, para qué, en qué dirección? Si cambiamos el enfoque talvez nos permitamos pensar en una inversión económica que posibilite la convivencia, en una economía para vivir bien, con desarrollo humano plural y con oportunidades más allá de la riqueza por sí misma.

Talvez así podamos hablar de invertir en infraestructura útil para toda la sociedad (y sin inauguraciones adelantadas), en educación con cultura, ciencia y tecnología, en salud y deporte, en generación de trabajo decente, fomento productivo, economía social, sustentabilidad ambiental…

Ya las recetas del Consenso de Washington demostraron que no funcionan, que aumentar las exportaciones, atraer inversión extranjera y reducir el Estado no van a provocar soluciones mágicas que no se han dado hasta ahora; ¿se vale agotar la naturaleza que nos sustenta, mientras el petróleo sigue esparciéndose en el golfo? ¿que Crucitas sigue amenazando con su “cianuro sostenible”? La pregunta entonces es: ¿Nos animarnos a buscar otros caminos?

Jul
7
2010

Cuando la “medicina” no cura la enfermedad

Eva Carazo
eva@semillaslibres.org

La medicina que nos recetaron sin preguntarnos: 7000 marines, 46 buques de guerra, 200 helicópteros artillados y aviones de combate en territorio nacional en los próximos seis meses. Con permiso para que los soldados estadounidenses (casi la mitad de la fuerza pública de Costa Rica) puedan “disfrutar de libertad de movimiento y el derecho de realizar las actividades que consideren necesarias en el desempeño de su misión”. Y una aprobación legislativa en carrera, para que usted y yo no tuviéramos tiempo de darnos cuenta.

La enfermedad que ponen como excusa: el narcotráfico. Como si militarizar un país fuera la solución para ese negocio enorme que se extiende desde la corrupción y el miedo. Como si Estados Unidos (el mayor mercado de cocaína en el mundo según la ONU), hubiera controlado el tráfico en su propio territorio. Esa guerra contra el narcotráfico ha sido ineficaz hasta ahora, ¿será porque la guerra es un negocio en sí misma, y hay que buscar otras formas de resolver los problemas?

Por supuesto que el narco significa violencia. Nuestra sociedad es agredida cuando una familia ve a sus hija consumida por las drogas, cuando hay que poner más rejas en las ventanas y andamos con miedo por la calle, y también cuando la mejor opción “laboral” disponible para un joven es la mafia organizada. Pero en vez de mejorar el funcionamiento de la policía y de una vez ir pensando en un desarrollo social solidario, que ha demostrado ser una medida mucho más efectiva que aumentar las penas de cárcel o el número de policías, nos recetan un remedio que nos deja más débiles y vulnerables. Violencia sobre violencia, ahora con sello militar.

Hace poco el OIJ invadió el campus de la UCR, y no faltó quien dijera que la autonomía universitaria no podía significar un trato distinto en el mismo país. No es casualidad que se cuestione el derecho de las universidades a mantener su independencia, que muchas veces ha resultado tan incómoda para el poder, y que al mismo tiempo ahora vayamos a tener dos categorías de personas en Costa Rica: por un lado todas las que tenemos que cumplir con nuestras leyes; por otro lado los soldados estadounidenses, con carta blanca para hacer cualquier cosa que “consideren necesaria”, sin derecho a reclamarles por nada de lo que hagan según la legislación costarricense.

Detrás de esta invasión militar hay un reposicionamiento geopolítico de los Estados Unidos, en una Latinoamérica que se escapa de su control. Por supuesto también está la complicidad de diputados y diputadas que aceptaron renunciar así no más a la soberanía nacional, o que manteniendo el quórum permitieron que eso sucediera. Y detrás de todo está también una estrategia sin sentido, que sigue tratando de convencer de que la inseguridad se controla con represión y fuerza, mientras se siguen debilitando los vínculos sociales que han sido nuestra mayor fortaleza para construir un país diferente que se sigue desdibujando poquito a poco.

Ya decía la gente que a veces es peor la medicina que la enfermedad… En este caso ni alivia ni cura, solamente nos baja las defensas para enfrentar lo que viene desde un lugar de dignidad y convivencia pacífica. Esta medicina yo no me la trago sin protestar, ¿y usted?